La postal apareció en el municipio Moreno y expuso con crudeza la crisis laboral que atraviesa buena parte del conurbano bonaerense. Cientos de personas formaron una fila de casi 10 cuadras para intentar acceder a un puesto de trabajo en un frigorífico que sólo buscó incorporar a 60 empleados.
La convocatoria la realizó el frigorífico “Cabaña Don Theo” bajo el lema “Sumate a nuestro equipo”. Lo que parecía una búsqueda laboral más terminó convertido en una muestra del nivel de desesperación que atraviesan miles de familias.
La fila comenzó durante la madrugada. Muchas personas llegaron cerca de las 2 de la mañana, aunque las puertas recién abrieron a las 6. Entre los aspirantes hubo jóvenes de 18 años y adultos mayores de hasta 70. La necesidad económica dejó en segundo plano la edad, la experiencia o la profesión.
Carolina Carena, dueña del frigorífico, reconoció el impacto que le produjo la situación. “Nos impacta mucho. Estuve haciendo las entrevistas y las personas están para cualquier puesto. Capaz tienen un estudio o una profesión, pero hoy la necesidad es tan grande que hace que cualquier puesto sea bueno”, sostuvo.
La escena no apareció de manera aislada. Los últimos números sobre empleo mostraron un deterioro sostenido. Según datos oficiales del Indec, el desempleo cerró 2025 en 7,5% a nivel nacional. La cifra representó unas 1,7 millones de personas sin trabajo y marcó un incremento de 1,1 puntos porcentuales frente al año anterior.
Las proyecciones privadas tampoco mostraron señales de alivio para los próximos meses. Distintas consultoras señalaron que el desempleo se mantendrá en niveles elevados durante gran parte del año. Incluso el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central ubicó la desocupación cerca del 7,6% para el primer trimestre.
La provincia de Buenos Aires apareció entre las regiones más golpeadas. Allí se concentró una parte importante de la pérdida de puestos registrados desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Los datos oficiales señalaron que el territorio bonaerense perdió más de 96 mil empleos entre el sector público y el privado.
El impacto también golpeó con fuerza al Gran Buenos Aires. En esa región el desempleo alcanzó el 9,5%, por encima del promedio nacional. Distintos estudios privados incluso advirtieron sobre la posibilidad de que el indicador supere los dos dígitos durante este año si no aparece una recuperación fuerte del consumo interno.
Mientras tanto, sectores industriales y comerciales mantuvieron expectativas negativas. Varias cámaras empresariales advirtieron sobre posibles recortes de personal y renovaciones suspendidas de contratos temporales.
En ese contexto, la imagen de la fila interminable en Moreno dejó de ser un hecho aislado para transformarse en un símbolo de la situación social. Personas con experiencia, estudios y oficios esperaron durante horas por una oportunidad laboral mínima en medio de un escenario económico cada vez más complejo.
