La tensión dentro del peronismo en la provincia de Buenos Aires continúa dejando capítulos y en las últimas horas, el diputado nacional, Máximo Kirchner, volvió a apuntar contra el gobernador Axel Kicillof, marcando diferencias en la estrategia política y electoral de cara al futuro.
El mencionado cruce se produjo poco después de que el mandatario provincial pidiera en su último acto evitar disputas internas, aunque la respuesta de Kirchner no tardó en llegar.
Es así que en una entrevista por streaming, el dirigente de La Cámpora reclamó mayor firmeza en la conducción política: «A mí lo que me interesa es ser parte de una fuerza política que no se coma los mocos a la hora de los bifes. Después, el lugar que me toque estar, voy a estar».
En ese contexto, el hijo de la ex presidente cuestionó a los sectores que, tras recientes triunfos electorales, proyectan una construcción hacia 2027, y calificó esas posturas como «facilistas» y vinculadas a «ataques de soberbia», al advertir que algunos creen que pueden «comerse a los chicos crudos».
Además, puso en duda el armado de un frente electoral cuyo único objetivo sea vencer al actual presidente Javier Milei sin una propuesta de gestión clara.
«Algunos especulan que hay que armar un frente para suceder a alguien en el poder, para una vez en el poder ver qué se hace», expresó Máximo, al tiempo que relativizó el peso de las «nominalidades de las listas», a las que atribuyó una preocupación excesiva dentro de ciertos sectores del espacio.
Las críticas también se extendieron al plano nacional. El dirigente calificó como «pésimo» el modelo impulsado por el Gobierno y apuntó contra el vocero presidencial Manuel Adorni, señalando que «lo de Adorni se veía venir por el manejo del poder. Se creía chistoso por reírse de Maradona y esa soberbia genera la sensación de que podés hacer cualquier cosa», sostuvo, para luego afirmar que ahora «el Gobierno es el vocero de Adorni».
La disputa deja al descubierto dos miradas dentro del peronismo bonaerense. Mientras Kicillof avanza con su espacio Movimiento Derecho al Futuro y busca ampliar su base electoral, Kirchner insiste en sostener una identidad política más definida y en condicionar cualquier construcción a una conducción firme frente a los factores de poder.
