Kicillof y La Cámpora vuelven a encender la interna por el control del Senado bonaerense

Después del acuerdo que evitó una interna partidaria y consagró al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, al frente del Partido Justicialista (PJ) provincial, ahora la tensión reapareció pero en el Senado bonaerense, donde este jueves 26 se realizará la sesión preparatoria para designar a las nuevas autoridades.

Aunque la presidencia del cuerpo corresponde por mandato constitucional a la vicegobernadora, Verónica Magario, el foco de la disputa está en la vicepresidencia primera -ubicada en la línea sucesoria del gobernador-, el resto de las vicepresidencias y la conducción del bloque oficialista Fuerza Patria (FP). Son cargos con peso político y manejo de recursos, en un Senado que tendrá asignados casi 250 mil millones de pesos en el ejercicio 2026.

La vicepresidencia primera quedó vacante tras el vencimiento de mandatos, al igual que la segunda, tercera y cuarta. De manera transitoria, ese lugar lo ocupa Carlos Kikuchi, ex libertario y hoy integrante de un bloque dialoguista con la gobernación, quien formalmente es vicepresidente quinto desde hace dos años.

Por otro lado, el kirchnerismo impulsa a Mario Ishii, senador y ex intendente de José C. Paz, cercano a La Cámpora, donde argumentan que fue un compromiso de Verónica Magario y que ese lugar les corresponde. Además, el sector que responde a Máximo Kirchner busca retener la presidencia del bloque mayoritario, integrado por 24 senadores: 15 referenciados en el kirchnerismo y 9 alineados con el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).

A su vez, desde el entorno del gobernador proponen a Ayelén Durán, senadora por Bahía Blanca, ex camporista y hoy alineada con Andrés Cuervo Larroque dentro del MDF, para la vicepresidencia primera. Sin embargo, el cristinismo rechaza esa alternativa. En paralelo, Emanuel González Santalla y Adrián Santarelli son los nombres que impulsa La Cámpora para encabezar el bloque, aunque no cuentan con el aval de la gobernación.

Pero la pelea no se limita a cargos simbólicos, ya que desde las vicepresidencias se influye en el destino de partidas y en la agenda legislativa. También está en discusión la Secretaría Administrativa del Senado, que desde 2019 ocupa Roberto Feletti y que La Cámpora pretende controlar.

También, en el MDF admiten malestar con la forma en que se plantean los reclamos y no descartan un escenario extremo. «Están muy desconformes con los modos y las formas en que el kirchnerismo plantea sus reclamos», reconoció un legislador del espacio de Kicillof.

Sin acuerdo, el Senado no podrá iniciar su actividad formal. Y el 2 de marzo, cuando Kicillof deba inaugurar el período ordinario 2026, la interna debería estar resuelta. Por ahora, la tregua en el PJ bonaerense parece haber quedado atrás.

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