El intendente de Ituzaingó, Pablo Descalzo, encabezó la presentación del plan estratégico de infraestructura verde “Bosque Urbano 2030” en la Plaza Juana Azurduy (Cerrito y República del Salvador), acompañado por el secretario de Planificación, Desarrollo Urbano y Ambiente Martín Rossi y la subsecretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Débora Guerra.
Según detallaron, “Ituzaingó Bosque Urbano 2030” es un plan escalonado de forestación que será llevado adelante por el municipio, a través de la secretaría de Planificación, Desarrollo Urbano y Ambiente. El mismo busca mantener, aumentar y fortalecer el arbolado existente con el objetivo de mejorar la calidad del aire, mitigar los efectos del cambio climático y planificar la construcción de una ciudad más sostenible a largo plazo.
En su exposición, Descalzo destacó que “este plan estratégico fue elaborado junto a organizaciones del distrito, para combatir los efectos nocivos del cambio climático, promoviendo el crecimiento de Ituzaingó, en armonía con el ambiente”.
Y luego el intendente resaltó “somos el pulmón del oeste y desde esta gestión, continuaremos trabajando con todos los sectores sociales, para construir ese Ituzaingó cada vez más verde, en el que soñamos vivir”.
Por otro lado, especialistas y referentes en la lucha contra el cambio climático compartieron sus reflexiones acerca de la importancia de promover la forestación y los beneficios a largo plazo del “Bosque Urbano 2030” para los vecinos de la ciudad. Participaron en la presentación el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires; el Jardín Botánico Arturo Ragonese del INTA; el Comité de Cuenca del Río Reconquista (COMIREC); el CEAMSE; la asociación local PLAC, miembros del Consejo de Arbolado Urbano, autoridades del Ejecutivo municipal, concejales, representantes de entidades de bien público, comunidad educativa y asociaciones ambientalistas
Cabe destacar que la iniciativa consiste en la forestación de más de 24 mil árboles de especies nativas en todo Ituzaingó, que representan 67km de biocorredores lineales y espacios verdes, que permitirán mejorar la biodiversidad, reducir la contaminación sonora, mejorar la calidad del aire y ayudar a la regulación hídrica.
Como cierre de la jornada, se plantaron los primeros ejemplares nativos de manera simbólica en la Plaza Juana Azurduy, provenientes del Vivero Municipal, junto a voluntarios de la comunidad.
