Ángel Francisco Figueroa, un jugador de buena técnica, de pegada exquisita, y letal en la ejecución de penales.
Esta dentro de los tres máximos ídolos del club Atlético Ituzaingó, junto a Aldo R. Bazán y Víctor Benítez, no importa demasiado el orden, cada cual le pondrá el suyo, pero los tres dieron mucho a la institución.
Figueroa, nació el 26 de julio de 1956 en Merlo (Bs. As.), pero su niñez transcurrió jugando en los potreros de Ituzaingó. Fue formado futbolísticamente en los clubes Dock Sud y Ferrocarril Oeste, donde jugaba en la posición del ocho, y además fue dirigido por el recordado Victorio Spinetto.
Jugó en la reserva junto a los hermanos Arregui, Oscar Garre, Juan D. Rochia y otros grandes jugadores. Además fue citado para jugar en la primera en algunas ocasiones, pero solo integró el banco de suplentes, sin poder darse el gusto de jugar en primera división.
Finalmente el club lo deja en condición de libre por problemas laborales, ya que el “Loco” (como se lo conoce en el club), ya que trabajaba en un banco y se le superponían los horarios de trabajo, con los de los entrenamientos que eran de doble turno y solo percibía un viático.
Retoma el futbol luego de un receso de duelo, para jugar campeonatos de “Potrero”, en la “Villa”, como a él le gustaba, donde jugaba como marcador central.
Llegó al Atlético Ituzaingó en el año 1975, durante la presidencia de Osvaldo Ferrero, con Julio Nuin (padre) como entrenador, en esa época el club estaba en la Primera “D”.
Por ese entonces el “Loco” ya jugaba de 9 o de 10, de acuerdo a la necesidad del momento y traspiraba la camiseta hasta desteñirla. Luego, en el año 1982 el “León” logra su primer ascenso de la Primera “D” a la “C”, con don Ángel como estandarte, ganando un clásico a Argentino de Merlo en su propio estadio.
Aquel jugador temperamental, todo terreno, que siempre jugaba para ganar, se convirtió en ídolo y en el jugador que todos querían ver.
Con el andar del tiempo, jugó también de defensor central y como tal, logró hacer 16 goles en un solo campeonato, siendo tentado en varias ocasiones por clubes de mayor convocatoria, como por ejemplo el Deportivo Morón y Nueva Chicago, estando este último, en primera división, pero nunca pensó en dejar el club, dado su gran amor a los colores, “defendiendo a su pueblo” como el mismo dice.
Don Ángel jugó 12 temporadas en Ituzaingó, siendo capitán en todas ellas, es el máximo goleador histórico desde que se llevan registros. Convirtió 53 goles, 1 más que Marcos Zampini, el único jugador que podría llegar a superarlo es Alcides Miranda Moreira, que aún está en actividad y tiene 52. También integró la selección de jugadores de la Primera “C”.
En un partido donde reaparecía luego de diez fechas de suspensión, el técnico de ese momento (Giarrizo) lo puso en el banco de suplentes, como el público lo pedía a coro, el entrenador lo mandó a la cancha, pero el “Loco” en la primera jugada le dio una “Murra” a un rival y lo volvieron a expulsar, pero esta vez solo recibió cuatro fechas de suspensión.
Debió retirarse del club por un problema personal, de vieja data con un entrenador. Su carrera prácticamente concluyó en el Deportivo Armenio, donde también ascendió, para luego jugar en distintas ligas del interior, para después retornar al club, pero ya como entrenador en el año 1996, dirigiendo la cuarta, sexta y séptima y quinta división, que resultó campeona.
Además, casi todos los integrantes formados por él, llegaron a primera división, tales los casos de: Aldo R. Bazán, Carlos Gallo, Fredy Danilo Nell Ceriani, Sandro Palma Parodi, Mario Di Cecco, Adrián Tobares, al recordado Pedro “Chacho” Rodríguez, y otros, como así también al mismísimo Facundo Sava. En 1999 también dirigió la primera división, pero sin demasiada suerte.
Actualmente don Ángel ya no está ligado al futbol, pero su amor por el “Verde” continua de la misma manera, ya que partido tras partido se lo puede ver en su platea, alentando como un hincha más, siempre colaborando con el club, de una u otra manera.
Ojalá algún día, alguna tribuna llevará su nombre, y será Justicia.
Agradecemos datos a Prensa Ituzaingó.
JUAN ÁNGEL MIGUEL.
