El intendente de Morón Lucas Ghi dispuso días atrás el cierre de la planta de reciclado ubicada en Castelar norte, un espacio que formó parte del plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos que funcionó en un predio de casi media manzana sobre la calle Viamonte, con salida también por Curuchet, y resolvió concentrar la actividad en otro punto del distrito.
Por ello, desde la Jefatura de Gabinete comunal confirmaron la medida y la vincularon con el contexto económico y con reclamos de vecinos del área, y señalaron que existieron “quejas vecinales por olores”, a lo que se sumaron denuncias por la presencia de roedores en un sector residencial cercano a la zona del Plaza Oeste Shopping.
Desde el gobierno comunal informaron que “todo hizo que se armara un combo que derivó en que la actividad se traslade al Espacio de Agroecología en el barrio San Juan de Castelar sur. Ahí se concentrará el trabajo”.
De este modo, la planta de Castelar norte dejó de operar pese a que había recibido reconocimientos de organismos tanto nacionales como internacionales por su esquema de tratamiento de residuos.
Recordemos que el mencionado programa, que funcionó en ese predio, apuntó al manejo de residuos “de forma ambientalmente sostenible, promoviendo la separación en origen, reciclaje y tratamiento”, según comunicó el propio municipio en etapas anteriores. La crisis financiera forzó ahora un replanteo. En el nuevo espacio todavía faltaba trasladar la banda transportadora para completar el esquema operativo.
Cabe destacar que el cierre de la planta no implicó la eliminación de todos los programas ambientales. El servicio de higiene urbana destinado a ramas, hojas, césped y escombros domiciliarios continúa vigente, aunque presentó fallas en las últimas semanas. La prestación, a cargo de la empresa Urbaser, no funcionó por diversos motivos en algunas fechas que coincidieron con las fiestas de fin de año.
A su vez, desde el Ejecutivo municipal admitieron distintas dificultades e indicaron que “hay lugares en donde los vecinos nos comunicaron que prepararon los residuos y no pasó el camión”.
Recordemos que el sistema permite retirar hasta cinco bolsas de escombros por semana y un metro cúbico de restos verdes por domicilio, aunque el municipio está revisando su implementación.
En paralelo, la comuna buscó reforzar el rol de la Estación Ambiental de El Palomar, donde allí los vecinos pueden llevar residuos comunes y tecnológicos en distintos horarios.
Esta reconfiguración del esquema ambiental marcó una de las primeras decisiones estructurales del año en Morón, en un contexto de ajustes y una amplia revisión del gasto público.
