El plan de Massa en PBA para incomodar a Kicillof

El peronismo bonaerense empieza a mirar de reojo el 2027 y Sergio Massa decidió no esperar a que la interna defina sus reglas para empezar a jugar. El exministro puso en marcha el despliegue territorial del Frente Renovador en la provincia de Buenos Aires y bajó una instrucción concreta: fortalecer la presencia del espacio en cada distrito y preparar candidatos propios para la próxima elección.

El movimiento tiene una lectura que excede la organización partidaria. Massa ya se mueve como un eventual candidato presidencial y busca llegar a la definición de la interna con estructura propia, presencia territorial y dirigentes activos en toda la provincia. Esta semana recibió en sus oficinas de avenida Libertador a intendentes, diputados y referentes de distintos sectores del peronismo.

En uno de esos encuentros con intendentes del sudoeste bonaerense, dejó una frase que aceleró las especulaciones sobre su futuro político: “Si hay que poner el pecho, se va a poner”. La definición alimentó el operativo clamor que comenzó a tomar forma dentro del Frente Renovador, donde distintos dirigentes reivindican su paso por Economía y lo señalan como uno de los dirigentes con mejores condiciones para enfrentar a Javier Milei en 2027.

Massa viene siguiendo un calendario propio. En conversaciones privadas había anticipado que, una vez terminado el Mundial, comenzaría a mover fichas con mayor intensidad. Ese momento llegó y la agenda del exministro comenzó a combinar reuniones territoriales, conversaciones con intendentes y contactos con distintas tribus del peronismo.

 

Candidatos propios en toda la provincia

La primera escala del operativo es la provincia de Buenos Aires, principal territorio político del massismo. La orden que circuló entre los dirigentes del espacio fue avanzar con candidatos propios en todos los distritos posibles, especialmente allí donde gobierna la oposición o donde los intendentes peronistas tienen restricciones para buscar una nueva reelección.

La estrategia combina construcción territorial y posicionamiento electoral. La idea es que los dirigentes recorran los barrios, hablen con los vecinos y vinculen su discurso con dos temas que Massa considera centrales: el endeudamiento de las familias y el deterioro de la situación económica.

Al mismo tiempo, contar con candidatos y estructura en cada distrito le permitiría al massismo llegar mejor parado a una eventual negociación dentro del peronismo. Si la interna termina resolviéndose mediante un acuerdo, la territorialidad será una de las principales cartas de Massa.

El despliegue ya comenzó en distintas secciones electorales. En Maipú, el massismo lanzó el objetivo de disputar 14 de las 27 intendencias de la Quinta sección, con Juan Manuel Cheppi como referente para Mar del Plata.

Esta semana, el turno fue para la Sexta sección. El martes, Massa recibió en sus oficinas de avenida Libertador a los cinco intendentes del espacio: Pablo Gárate (Tres Arroyos), Ricardo Marino (Patagones), Matías Nebot (Saavedra), Sergio Bordoni (Tornquist) y Carlos Bevilacqua (Villarino).

El pedido fue que aquellos dirigentes que no tienen un municipio bajo su control recorran también los distritos, incluso aquellos gobernados por el propio peronismo.

El viernes, en tanto, el armado se trasladó a la Cuarta sección, con una reunión en Junín a la que Massa no asistió. El Frente Renovador conserva estructura en 17 de los 19 distritos y el despliegue quedó bajo la coordinación del vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alexis Guerrera, junto con los intendentes Darío Golía (Chacabuco), Juan Martínez (Rivadavia) y Fernando Rodríguez (General Pinto).

Entre los objetivos aparece disputar municipios de peso como Junín, donde el espacio trabaja con Valeria Arata.

Este movimiento territorial tomó impulso después del encuentro realizado a mediados de agosto en el hotel Emperador, donde Axel Kicillof, Máximo Kirchner y dirigentes peronistas de distintas provincias discutieron el escenario de 2027 y el rol de las PASO en la definición de candidaturas.

La candidatura bonaerense que nadie descarta

El despliegue territorial también abrió una pregunta inevitable: ¿qué hará Massa si la discusión nacional no termina con una candidatura presidencial?

En el massismo reconocen que existe otro casillero posible: la Gobernación bonaerense. El propio Massa había descartado esa posibilidad meses atrás en conversaciones privadas, pero el escenario no quedó clausurado.

Alexis Guerrera lo sintetizó esta semana: “Yo no soy quién para descartarlo”. De todos modos, el dirigente volvió a remarcar que la vocación de Massa por competir por la Presidencia es “inclaudicable”.

El problema es que el massismo tampoco tiene hoy un candidato natural para la Gobernación. En otro momento circularon los nombres de Juan Andreotti, intendente de San Fernando, y del diputado Sebastián Galmarini, pero ninguno de los dos mostró hasta ahora señales contundentes de querer encabezar esa pelea.

La falta de una figura definida alimenta otra posibilidad: un acuerdo electoral en la provincia independientemente de quién encabece la boleta presidencial. En el massismo hablan de un esquema en “Y”, con dos o más candidatos compitiendo por arriba y un único candidato de unidad para Buenos Aires.

En esa hipótesis, Massa aparece como uno de los posibles nombres de consenso. Por ahora, sin embargo, se trata solamente de una especulación.

Mientras tanto, el exministro continúa tendiendo puentes. En los próximos días, según trascendió, la Liga de Intendentes bonaerenses, integrada por 12 jefes comunales peronistas del conurbano y del interior, tiene previsto reunirse con Massa.

El planteo de ese grupo ya fue expresado públicamente: que el próximo candidato a gobernador surja del universo de los intendentes. Ese reclamo también podría abrirle a Massa otro papel dentro de una eventual negociación: respaldar a un jefe comunal como candidato de consenso.

El antecedente de ese vínculo fue una jornada que mezcló fútbol y política el 12 de abril, durante un partido disputado en San Vicente. Participaron Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Gastón Granados (Ezeiza), Gustavo Menéndez (Merlo) y Juan Andreotti.

Sebastián Galmarini capitaneó el equipo massista y Massa cerró el encuentro con un asado en el que volvió a mostrarse como “el gran DT”.

El operativo clamor por Massa

La otra pata del armado es la reivindicación de la gestión de Massa en el Ministerio de Economía, entre 2022 y 2023. El objetivo del massismo es recuperar aquella experiencia de gobierno como argumento electoral, pero para eso necesita despegar al exministro de la inflación y de las dificultades que marcaron el cierre de su gestión.

En el Frente Renovador apuestan a que el malestar acumulado durante el gobierno de Javier Milei modifique esa lectura y permita contrastar ambas experiencias económicas.

Esta semana, Alexis Guerrera volvió a defender públicamente el paso de Massa por Economía, en línea con lo que antes había hecho Guillermo Michel.

“Era con la gente adentro o con la gente afuera”, sostuvo Guerrera. Y agregó: “era con inflación, pero con heladeras llenas”.

El diputado planteó además que la inflación durante la gestión de Milei es similar o “un poco más alta” que la de 2023, pero con una diferencia que el massismo considera central: la ausencia de paritarias y subsidios como herramientas para amortiguar el impacto sobre los ingresos.

Ese discurso será una de las bases del operativo Massa 2027. Con el despliegue territorial ya en marcha y el operativo clamor tomando forma, el exministro busca llegar a la próxima etapa de la interna peronista con una estructura propia y una candidatura que, aunque todavía no fue formalizada, ya empezó a caminar. LNW.

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