El último aumento que definió el Gobierno para el costo de la energía eléctrica tendrá un impacto inmediato en las boletas de luz que pagan los cerca de 3 millones de usuarios catalogados como de altos ingresos de casi entre 100 y el 136 por ciento, en caso de que se habilite el pedido de recomposición de las distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). De ser así, ese universo pasaría de pagar una factura promedio de 8 mil pesos a casi 20 mil a partir de febrero, mientras que los sectores medios y de menores ingresos recién verán subas a partir de mayo cuando se aplique un nuevo esquema de subsidios.
El efecto también se sentirá en comercios, industrias, universidades y hospitales quienes verán un doble efecto: quita de subsidios y el traslado de la devaluación. Por caso, los negocios chicos podrían recibir incrementos de hasta 430 por ciento debido al concepto de energía y de hasta 500 por ciento si se suman las actualizaciones por el segmento de distribución.
A través de la Resolución 7 del 2024 publicada este lunes en el Boletín Oficial la Secretaría de Energía que conduce Eduardo Rodríguez Chirillo estableció la nueva programación del precio estacional de la electricidad con una actualización en torno al 118 por ciento, en línea con la devaluación de diciembre debido a que ese costo se encuentra dolarizado. También se determinaron los valores para la potencia y el transporte de electricidad.
La principal novedad es que el Gobierno decidió aplicar un aumento en esos conceptos para los usuarios residenciales de Nivel 1 y postergar aumentos para los bajos (N2) y medios (N3) ingresos. El economista del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), de UBA-Conicet, Julian Rojo, precisó que de mínima el segmento de altos ingresos recibirá desde febrero un aumento en su boleta del 98 por ciento.
A eso habrá que sumarle la actualización que habilite Energía para las distribuidoras del AMBA en los próximos días. “Con eso una factura N1 promedio pasaría de 8.400 a casi 20 mil pesos por mes. Los N2 y N3 solo tendrían aumentos en la distribución en el AMBA con un impacto del 63 por ciento en la factura”, detallaron.
Pero además el economista advirtió que el aumento del precio de la energía impacta mayormente en comercios, especialmente los chicos, entidades públicas y alumbrado público que venían teniendo subsidios. De la resolución de Energía surge que universidades y hospitales comenzarán a pagar el costo pleno de la electricidad.
“Estos segmentos sufren dos impactos: quita de subsidios y efecto devaluación. Por esto, y sólo por el concepto energía, tendrían un aumento del 210 por ciento. Pero los comercios chicos son los que recibirían el mayor efecto con un incremento del 430 por ciento en el concepto energía que puede ser del 500 por ciento si se le suma las actualizaciones por distribución”, sostuvo Rojo.
El defensor del pueblo adjunto de la provincia de Buenos Aires y ex interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) en tiempos de Sergio Massa, Walter Martello, detalló que el aumento en el pecio de la energía abarca a 3 millones de usuarios residenciales N1 y 300 mil comercios e industrias. Pasarán de pagar de 21 a 46 pesos el KW, es decir, 110 por ciento más según sus cálculos.
“Pero además, en todos esos casos se dispone un incremento de la potencia que pasa de 80 pesos el kW a 2.682 pesos el kW un aumento de más de 32 veces: 3.200 por ciento, que impactará fuertemente en las tarifas, siendo los usuarios residenciales los únicos que no podrán trasladar esa diferencia a precios”, resaltó.
“Esto implica que un jubilado que no se haya inscripto en el registro tenga o no consumo, solamente por tener contratados 2 KW de potencia nunca su factura será menor a 6.500 pesos, más los distintos componentes de la tarifa, Transporte, VAD e impuestos”, afirmó Martello.
El ex interventor del ENRE remarcó que para los ingresos medios, del N3, el pago sobre el excedente de los 400 kW se realizará sin subsidio.
