El fútbol de décadas atrás era considerablemente más permisivo con el juego brusco. La ausencia de cámaras en todos los sectores del estadio, un arbitraje mucho más vulnerable a las presiones, reglamentos menos protectores y una cultura futbolística que toleraba el contacto físico como parte natural del espectáculo hacían que los grandes talentos "cobraran" mucho más que hoy. Leer más
