Y ahi aparecí yo, un mandril

 

El presidente acentuó sus rasgos más autocráticos. Pero hay un punto donde los agravios se vuelven un poco graciosos. Un viaje entre lo sublime y lo ridículo. Leer más



Fuente: https://www.perfil.com/noticias/opinion/y-ahi-apareci-yo-un-mandril.phtml

Comentarios

Comentar artículo