El intendente de Ituzaingó, Pablo Descalzo, se refirió días atrás la forma en que cómo creció la demanda de medicamentos al municipio, donde, además, familias de barrios de clase media solicitan asistencia alimentaria y la cantidad de personas en edad activa laboralmente hablando, mantienen deudas con allegados o prestamistas, y señaló que “la sensación que hoy tiene la ciudadanía es de angustia, desesperación y frustración”.
Según señalaron desde el portal Primer Plano, en diciembre del 2023, alrededor de mil personas se acercaba cada mes a solicitar al municipio la entrega de medicamentos. Luego, ya en diciembre del 2025, el registro contabilizado por la administración local es de 5 mil vecinos, o sea que el pedido aumentó un 400 por ciento.
Algo similar sucede con las Unidades Sanitarias locales, ya que la atención creció un 30 por ciento en el último año. Eso retrata gente que se quedó sin obra social porque fue expulsada del campo laboral o que recurre al sistema público porque ya no puede hacer frente a la cuota de una medicina prepaga.
También sorprende al gobierno comunal el deterioro en las condiciones de vida, ya que los pedidos de asistencia alimentaria empiezan a recibirse solicitudes desde barrios de clase media como Villa Ariza, San Antonio y zona céntrica.
Sobre este tema el jefe comunal destacó “jamás el Estado Municipal se había tenido que acercar con algún tipo de acompañamiento, y hoy, lamentablemente, está sucediendo”.
El intendente también puntualizó otro elemento que genera preocupación en el distrito, ya que “el 70 por ciento de las personas que está trabajando en relación de dependencia tiene deudas con familiares o algún prestamista, y estamos haciendo un estudio serio para ver qué política pública diseñamos como para acompañar esta situación”.
Consultado si con semejante panorama y sumado a la caída en la recaudación que le quita recursos a la comuna para asumir los crecientes desafíos, habría un riesgo de un estallido social, Descalzo resaltó “los intendentes vamos a hacer lo imposible para que eso no suceda, pero cada vez está siendo más difícil, y además, la sensación que tiene la ciudadanía hoy es angustia, desesperación, frustración, ya que hay gente que tiene dos empleos y la plata no alcanza, y eso está generando bronca”.
Para finalizar agregó “mi responsabilidad es cuidar y proteger a los vecinos de Ituzaingó, y yo voy a hacer todo lo posible para evitar cualquier crisis, cualquier estallido, porque, además, la historia reciente de nuestro país confirma que nada bueno pasó cuando hubo una crisis social de estas características”.
